O “Quien no exclame ¡Dios mío! al final de este articulo, tiene las bolas de acero.”
(Ocultismo para escépticos)
Hace muchos, muchísimos años, un grupo de descastados, exiliados todos del cobijo y protección de sus respectivos hogares, aldeas, comunidades y ciudades, decidieron formar una sociedad. Extraña cosa humana, donde nadie era responsable, trabajador, honrado ni piadoso. Pero estaban juntos, y eran muchos. Unos robaban, otros mataban, mientras otros especulaban, otros tantos mendigaban, algunos echaban la suerte en la calle, otro sector jugaba, en fin, realizaba cada quien su particular ejercicio y empresa. Hallando diversos modos de ir tirando. Eso si, todos mentían. Cuando se unieron, vieron que organizados la mentira avasallaba al enemigo, y confundía fácilmente a la presa. Se aunaron capitales mal habidos de todo género y especie, para comprar poder y conciencias, infiltrarse dentro de la sociedad establecida y sus leyes, y medrar políticamente a través del soborno. Y sucedió exactamente eso. Se integraron las malas intenciones con las malas voluntades. En el plano espiritual, muchos de ellos comulgaron con la oscuridad como protectora y las tinieblas como arma, y del profundo pasado hicieron una relación simbólica con otra antigua sociedad, también secreta, que usaba la confusión y el desespero sexual de una era como herramientas para conquistar poder y sojuzgar conciencias, y adoptaron, de estos antiguos, el modo de saludar, algo que les permitiera reconocerse entre si inmediatamente.
Y la coalición de malvados continuó de muchas formas distintas, llamándose de muchas maneras, adoptando muchas caretas a través de muchos rostros, hasta que durante la Inquisición se persiguió a muchos de estos personajes, mas por cazar brujas que por extirpar demonios, lamentablemente, y todos los modos y medios de comunicación disponibles entre ellos se volvieron cosa peligrosa, porque la pena la esquivabas si chivateabas a otro y lo mandabas a la hoguera, (Igualito que la DEA), así que el simbolito con la mano se suspendió por boleta.
En los años 80, los muchachos del grupo DIO, partida recalcitrante de jevimetaleros de las mas borrascosas cumbres, adquirió la costumbre de sacar al mercado discos donde aludían a esta marca tenebrosa,
la cual se hizo famosa de nuevo, esta vez en medio de la irreverencia poco sutil y bien efectista de los años 80,
dando pie a un montón de medio escrito, visual y audiofònico en el mundo. Y los 90 pasaron ayudando convenientemente a tapar con una buena capa de absurdo a todo lo que tuviera que ver con el susodicho simbolito. 

Eso tiene hasta nombre en ingles. Se llama “debunking”. Y funciona.
Porque si uno conoce a un carajo que no solo es cocainómano, corrupto, alcohólico, irresponsable, mentiroso y fanático, sino que dirige los fines y destinos del gobierno mas avanzado, tecnológica y militarmente, del mundo, y los lanza de cabeza al asesinato de estado como medio para controlar recursos, ¿Eso es de Dios? Si este susodicho personaje (macabro, pero ficticio, por supuesto), sonriente responsable de millones de muertes, directa e indirectamente, se la pasa pa arriba y pa abajo haciendo diversas manifestaciones publicas con el simbolito, ¿yo no debo pensar que la vaina es que se esta comunicando con alguien pa que sepa algo? ¿Y no voy a sospechar de sus seguidores? ¿No es nada de eso necesario? No, segurito que no es eso.
A lo mejor es que el carajo es BuldaèRoquero.
Eso era todo. A continuación, fotos de gala de durante el reinado de nuestro bienamado bushito y sus amigos, momentos estelares que todos deberíamos recordar…
Y por si alguien duda de la actual realeza gringa… ahi va este caramelito


















